Los magistrados y funcionarios judiciales son inamovibles y conservan sus cargos mientras dure su buena conducta. Sólo pueden ser removidos por mal desempeño, negligencia grave, morosidad en el ejercicio de sus funciones, desconocimiento inexcusable del derecho, supuesta comisión de delitos o inhabilidad física o psíquica. Gozan de la misma inmunidad de arresto que los legisladores. Reciben por sus servicios una compensación mensual que determina la ley y que no puede ser disminuida por acto de autoridad o con descuentos que no sean los que aquélla disponga con fines de previsión u obra social.
Qué significa en la práctica
Los jueces son inamovibles: solo pueden ser removidos por causales graves (mal desempeño, negligencia, morosidad, desconocimiento del derecho, delitos o incapacidad). Tienen inmunidad de arresto y su no puede reducirse. Estas garantías protegen su independencia frente a presiones políticas.
Ejemplo práctico
El Gobierno provincial no puede reducir el salario de un juez que dictó fallos que no le gustan, ni transferirlo a otra jurisdicción para presionarlo; ambas conductas serían inconstitucionales.