SILENCIO POSITIVO. En la elaboración de las normas regulatorias deberá tenerse en cuenta la posibilidad de incrementar el carácter positivo del silencio de la Administración, en la medida que resulte posible en atención a la naturaleza de las relaciones jurídicas tuteladas por la norma de aplicación, siempre y cuando sea en beneficio del requirente y no se afecten derechos a terceros.
Qué significa en la práctica
Cuando sea posible, las normas deben prever que si la Administración no responde en plazo, se entienda que la solicitud fue aprobada (silencio positivo), siempre que beneficie al solicitante y no perjudique a terceros. Es lo contrario del silencio negativo tradicional del Art. 10 — Ley de Procedimientos Administrativos.
Ejemplo práctico
Una habilitación que se considera otorgada si el organismo no contesta dentro del plazo.
Efectos prácticos
•Promueve el silencio positivo frente al silencio negativo del procedimiento administrativo clásico.