Las cárceles o alcaidías tienen por objeto retener y custodiar a las personas sometidas a proceso penal. Su régimen posibilitará que el interno pueda ejercer su derecho al trabajo y afrontar la responsabilidad de asistir a su grupo familiar dependiente e incluirá programas y actividades que permitan evitar o reducir, al mínimo posible, la desocialización que pueda generar la privación de libertad.
Qué significa en la práctica
Las cárceles o alcaidías retienen y custodian a las personas procesadas; su régimen posibilita el trabajo, la asistencia a la familia y programas que reduzcan la desocialización.