El condenado podrá ejercer todos los derechos no afectados por la condena o por la ley y las reglamentaciones que en su consecuencia se dicten y cumplirá con todos los deberes que su situación le permita y con todas las obligaciones que su condición legalmente le impone.
Qué significa en la práctica
El condenado conserva y puede ejercer todos los derechos que la condena y la ley no le hayan restringido, y debe cumplir los deberes y obligaciones que su situación le impone.