La Corte Suprema podrá establecer los reglamentos necesarios para la ordenada tramitación de los pleitos, con tal que no sean repugnantes a las prescripciones de la Ley de Procedimientos.
Qué significa en la práctica
La Corte Suprema puede dictar los reglamentos necesarios para la ordenada tramitación de los pleitos, sin contrariar la ley de procedimientos.