Si en el curso de sus trabajos encuentra el socavonero un criadero correspondiente a pertenencia ajena, lo explotará sin variar la dirección ni las dimensiones de la obra.
Los minerales extraídos se entregarán al dueño de la pertenencia, pagando éste los gastos de explotación y acarreo.
Qué significa en la práctica
Si el socavonero encuentra un criadero de pertenencia ajena, lo explota sin variar la dirección ni las dimensiones de la obra y entrega los minerales al dueño de la pertenencia, que paga los gastos de explotación y acarreo.