La ablación e implantación de órganos y materiales anatómicos podrán ser realizadas cuando los otros medios y recursos disponibles se hayan agotado, o sean insuficientes o inconvenientes como alternativa terapéutica de la salud del paciente. Estas prácticas se considerarán de técnica corriente y no experimental. La reglamentación podrá incorporar otras que considere necesarias de acuerdo con el avance médico-científico. II — DE LOS PROFESIONALES
Qué significa en la práctica
La ablación e implante proceden cuando otros recursos se agotaron o son insuficientes; se consideran técnica corriente, no experimental.