Qué significa en la práctica
Enumera cinco conductas vedadas, todas orientadas a evitar que la función se use en provecho propio o ajeno: aceptar recompensas u obtener beneficios particulares con motivo o en ocasión de las funciones; utilizar personal, bienes o recursos del Congreso con fines particulares; actuar por sí o por terceros en contra de los intereses del Congreso en actos en que este sea parte; realizar en el lugar u horario de trabajo tareas ajenas a las propias; y patrocinar o gestionar intereses o trámites ante el Poder Legislativo, es decir, hacer de gestor ante el propio organismo en el que se trabaja.