El Poder Ejecutivo deberá reglamentar esta ley en un plazo máximo de sesenta (60) días hábiles desde su promulgación.
Qué significa en la práctica
Pone un plazo al Poder Ejecutivo: sesenta días hábiles desde la promulgación para dictar la reglamentación. El plazo importa porque el artículo 1 delega en el dos cosas sin las cuales la ley no funciona: las condiciones y requisitos que deben cumplir las organizaciones y entidades para que la subrogación opere válidamente, y el plazo del reintegro en bonos. Hasta que la reglamentación salió, nadie podía acreditar que estaba comprendido.